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Una gloria del Junior: Omar Alfredo Galván

Artículo de la sección:

El más grande de todos

Omar Alfredo Galván

El alma a través de los ojos: tan común como cierto, la imaginación se arrodilla ante la realidad, las manos pincelan el camino que los recuerdos recorren, muchos opacos, pero las sensaciones siguen intactas para un Pato argentino de 63 años, que desde 1977, anidó en las costas caribeñas y en los corazones de los viejos aficionados del Unión Magdalena y desde 1980 en el Junior de Barranquilla.

No llora, resiste, aprieta, respira profundo, sonríe, sigue raudo, sin titubear, con la cabeza levantada que acompañan sus dedos apuntando al fondo de la pared, los dobla simulando el “chanfle” que con su pierna derecha habilitaba magistralmente a Tutino, a Bonifacio, a Converti o al Maestrico Arango. Pero esa fiereza que pocos balones pegados a alguna pierna dejó escapar juntas, es gambeteada por la melancolía pero sobre todo por el agradecimiento al que insiste reiteradamente Omar Alfredo Galván.

Para muchos uno de los mejores volantes 8 que pasó por el Tiburón con el que alzó el segundo título en 1980 en una abarrotada cancha y ante un clásico rival como el Deportivo Cali. Fueron cinco años con la rojiblanca, sudando, metiéndose dentro de la memoria de una hinchada que aun lo recuerda, como tampoco la de la otra orilla, la del Ciclón bananero, equipo que le abrió sus brazos para llegar al país desde el 77 hasta el 79.

Un jugador de gran calidad que sufrió y vivió con gallardía el clásico costeño con ambas camisetas: “Esta charla es un agradecimiento mío a toda la gente que me atendió bien en Santa Marta, en Barranquilla, al aficionado, al hincha, al que vendía Raspao, a toda esa gente linda de la Costa que llevo en mis recuerdos”.

Hinchapedia: ¿Qué conocía del Junior antes de su llegada?

Omar Alfredo Galván: Junior venia de una etapa que no salía campeón, traían jugadores brasileros que llenaban a la afición pero no salían campeones y la gente se decepcionaba después de tanto tiempo, salvo la primera estrella en el 77 con Verón, cuando yo estaba en el Unión. Desde 1977 estuve en el Magdalena, pasé en el 79 al Junior por 4 años y regreso al Unión por 2 años más. Un equipo grande, ambos equipos con mucha tradición.

H: De joven estuvo en Boca pero no debutó

G: Debuté en Chacharita Juniors, después de hacer todas las inferiores con Boca donde estuve desde los 13 años, viví cinco años en La Candela, lo que es ahora Casa Amarilla de Boca. Iba a ser profesional en el 73 pero ellos no me hicieron contrato profesional y arreglé con Chacarita. Fueron 2 años en Chacharita, un equipo muy pobre, con problemas económicos, no se cobraban todos los meses, imaginate venía de Boca que era otra cosa, una vivencia con un equipo grande.

H: ¿Cómo llegó al Unión Magdalena?

G: Vinieron buscando un 8 o un 10, Eduardo Dávila con el vicepresidente Pacho Solano, veían a un uruguayo, yo en ese entonces jugaba de 5, pero me vieron practicando, se me acercaron para preguntarme si podía jugar de 8, lo venía haciendo desde Boca, no lo pensé más y me fui.

H: ¿Mucha diferencia entre Chacharita y el Unión?

G: Similar porque en el Unión no habían 2 o 3 pares de camisas, zapatos, a veces no había duchas, te tirabas agua con la cosita (con sus manos simulaba una totuma) y a bañarte a tu casa. En Junior en el estadio viejo, en el Romelio, tenía su ducha, la utilería con Orejita Núñez y con otra gente que no recuerdo sus nombres pero que saludo. Se portaron muy bien y en el Unión también, siempre se portaron de 10, todo era cordial.

H: ¿Cómo fue ese choque cultural al llegar a Santa Marta?

G: Me acoplé bien mi diferencia es que fui muy joven, llegué allá de 22 años, llegué con Gilibeth que era de treinta y pico, había jugado libertadores, un paraguayo, Bucha arquero de Mar del Plata. Con el clima en un principio fue duro, los primeros 4 meses bajaba mucho de peso, me llevaban a correr a Minca, a Pescadero, subir, volver, entrenamientos mañana y tarde. Pero no, tampoco estaba en el infierno, después me relajaba metiéndome al mar (Risas).

H: ¿Y con la gente?

G: Todo era tranquilidad, las playas, con la gente siempre hubo buen felling, yo me comprometía, luchaba bastante y eso me ayudó también, hasta terminaba muerto.

H: ¿A quienes recuerda tras su paso por el Ciclón?

G: Del 75 al 76 estaba Amel García que juagaba de 6 o 2, el padre de Falcao, el chocoano González, había un 9 muy bueno de Ciénaga, después vino el Maestrico Arango, El Flaco Sierra, jugadores argentinos y nacionales y empezamos a mejorar. En el 79 estuvimos ahí de ganar el campeonato, la semi final fue contra el América pero no se dio, todos éramos buenos jugadores.

H: ¿Cómo eran esos clásicos costeños que le tocó jugar?

G: Desde una semana antes la radio le daba todo el día desde la 5 de la mañana hasta la noche: que te vamos a dar, lo que dijo el otro, que vamos a darte, de todo decían. En la cancha te decían de todo, te cuidabas más, no como ahora que medio te tocan y se tiran, antes no, antes te cruzaban, te daban duro, te levantabas y para adelante. No podías perder, uno veía gente llorando de bronca, hasta los chicos.

H: ¿Donde se vivió más intensamente el clásico cuando estaba en el Unión o en Junior?

G: De la misma manera, la misma intensidad, en ambos lados se jugaba a muerte la afición siempre comprometida, era hermoso. Como profesional defendí ambos colores con todo, por lealtad. Se diferencian algunas cosas, cuando fui en el 80 a Junior tuve la fortuna de salir campeón, ¿qué podían decir de ese equipo? ¿O del jugador que recién llegado sale campeón? Fueron campeonatos a muerte contra los dos de Cali, Millonarios, Santa Fe, recuerdo mucho a Willington Ortiz ese wing derecho era duro, Alejandro Brand, el Cali con Umaña, una serie de equipos grandes pero que saliera un equipo de la costa campeón no lo soportaban.

H: ¿En esa época se sentía mucha animadversión contra los equipos de la costa, era peor que ahora?

G: Creo que igual, o peor porque antes no eran televisados los partidos o ibas a la cancha o la radio o leías la prensa. De visitante los árbitros siempre nos complicaban, uno no podía ni chillar porque nos pitaban lo que fuera, penales y faltas a metros del área, pero en Barranquilla por ejemplo, sí les decíamos ¿qué vas hacer? ¡Qué vas a pitar, mirá a la gente te van a matar! (Risas).

H: Ese partido contra Cali por el título…

G: Era bravo, se jugaban hasta lo que no tenían, pero nosotros éramos un equipo que enfundaba miedo a donde fuéramos, Bilardo dirigía al Cali, durante todo el año era una rivalidad mortal, tenían a 2 argentinos grandes jugadores y eran partidos donde nos dábamos mal. La celebración fue una locura, recuerdo las calles repletas de gente desde el aeropuerto hasta la cancha era increíble, fue algo especial, no lo puedo describir.

H: ¿Recuerda su primer gol en Junior?

G: 30 días, nos habían matado pero mal, entrenando mañana tarde y noche, de pretemporada jugamos contra Sporting Boys peruano, partido amistoso antes del carnaval; sobre la izquierda llegué, la saqué al borde del área grande, cerca del córner, hacía un calooor pero mal, estaba arenosa, seca, y le metí de lleno al segundo palo: ¡golazo!, les dimos un baile aunque ganamos 2-0 pero fue un baile. Jugamos varios partidos en plenos carnavales y tengo en mi mente al Romelio lleno y la gente llena de maicena (Risas). Pero cuando había partido iban y después seguían para los carnavales.

H: ¿Le dio el futbol lo que esperaba?

G: Sí, sí, en definitiva desde los 13 años empecé a jugar en Boca y gracias a mis padres que me respaldaron entrenaba y estudiaba. Soy técnico mecánico, no ejercí pero eso me sirvió para desenvolverme en la vida. Te cuento una anécdota cuando estaba en el Unión: Más de una vez íbamos con una grabadora en la mano, de las grandes, que eran de amigos de San Andresito y se la daba a otra persona y nos daban algo, 200 o 300 pesos, todos nuestros compañeros en el avión llevábamos una grabadora, un extra que nos hacíamos (Risas).

H: ¿Algún jugador que era muy complicado para marcar?

G: Arango, lo respetaba mucho, cuando volvió de Bucaramanga a Santa Marta lo tuve de compañero un año, pero cuando jugaba allá era un bravo, no solo de temperamento, manejaba las dos piernas, te mareaba, era más que difícil. Después Willington Ortiz, cómo le daba, cuando venía a Barranquilla no le rompí la rodilla de pedo (Risas), y lo decía porque él fue compañero de Ischia en el América, que yo conocía de la época en la que estábamos en Chacarita, y le decía Ortiz: tienes a un conocido, El Pato, casi me rompe (Risas).

H: Hasta Tutino en una entrevista manifestó que usted era uno de esos jugadores duros

G: (Risas) sí, la verdad es que también en esa época en el interior tenían equipazos después tuvimos a Cervantes que era un 8 bueno. Bucaramanga también tenía buenos jugadores, Cristal Caldas, Pereira. Después con uno que nos encarnizábamos era con el gran peruano Uribe cuando yo pasé al Unión y él al Junior y después al revés, pero en Junior teníamos más equipo y les pasábamos por arriba, ganábamos o empatábamos.

H: ¿Cómo recuerda a ese Junior, a qué jugaba?

G: Gran equipo pero no quedaba campeón, llega Varacka, que conocía al medio, la idiosincrasia, al periodismo quería salir campeón, tuvo un equipo sólido, no sé si por visión o suerte, arregló con Berdugo con Toto Rubio que estaba grande pero físicamente era una maquinita. Yo tenía 26 o 27 conocía al medio y me contrataron junto con Converti, Tutino, Molinares y la revelación Bonifacio, de Soledad. Me acoplé por temperamento, físicamente y técnicamente éramos un Fórmula 1.

H: ¿Quién definía, quien arreglaba todo?

G: Bonifacio la metía pero ese equipo era uno solo en el medio no nos pasaba nadie, el éxito del Junior fue su unidad. No hacía falta que nos dijéramos nada, jugábamos de memoria no hablábamos, contamos con la suerte que no hubo grandes lesionados y el que venía le decíamos pilas, pilas que hay que meter.

H: Ese “pilas” es costeño como algún ajá que se le ha salido….

G: Eso lo aprendí allá (Risas), hace parte del recuerdo de las cosas lindas que vivimos.

H: ¿Conoció a Didí Valderrama?

G: El estaba más joven, era espectacular, le daba con las dos piernas y te salía con cualquier pierna, gambeteaba, tocaba en pared, un jugador completo, en una baldosa te la hacía pegaba como un fierro y como persona todavía más.

H: ¿Participó en dos Libertadores con Junior, cómo le fue?

G: Linda experiencia aunque no pasamos la fase de grupos, era muy complicado pero no por el futbol, los viajes nos mataban y teníamos una nómina chica, dimos pelea. Perdimos 1 a 0 en el Maracaná con Flamengo y les ganamos en casa. Jugamos en el 81 con River y Rosario Central, todos peleados creían que iban a pasarnos por encima pero no fue así; luego en el 83 jugamos con Santos y Flamengo.

H: Luego regresó al Unión por un par de años y se retiró del balompié

G: A despedirme de quienes me abrieron los brazos por primera vez y lo digo con orgullo: mi carrera la hice en los equipos de la costa. Después vine a Argentina a hacer cursos con la AFA, no me dieron bola, no me nombraron y eso me molestó, no me valoraron tenía 400 partidos en 3 años, salí campeón pero no me metieron en la lista. Pasó un tiempo y luego trabajé en las divisiones menores de Argentinos donde estuve con Peckerman durante dos años, después tuve escuelas de fútbol.

H: ¿Qué piensa del fútbol que se juega actualmente con el que usted jugó?

G: Lejos, el de antes era mejor, el futbol siempre ha sido un deporte de contacto a veces habían pataditas demás pero que hacían el folclore, ahora pitan todo, todo el mundo corre y corren, ¿quién te marea?, ¿quién te la pisa? ¡La pelota la ven una vez por semana!

H: Un mensaje que le quiera enviar a la gente de Barranquilla y Santa Marta

G: Quiero que le transmitas a toda esa gente hermosa de Barranquilla y de Santa Marta desde los dirigentes de ambos clubes, como al vendedor de Raspao, de Mamón, de la Butifarra a los aficionados, mi más profundo agradecimiento. Que mis palabras sean un homenaje para la gente costeña.

Comentarios: (3)add comment

LEO :

un grande sin dudas
por que el union cuando lo busco para que fuera su tecnico galvan no quizo?? seria bueno que dirijiera al ciclon
 
noviembre 26, 2013
Votos: +0

LEO :

un grande sin dudas
por que el union cuando lo busco para que fuera su tecnico galvan no quizo?? seria bueno que dirijiera al ciclon
 
noviembre 26, 2013
Votos: +0

nestor perez :

...
Es hermoso de verdad leer este articulo Omar Galvan "el gamin galvan"como lo bautizo el negro perea si no estoy mal.el nos da las gracias y nosotros los veteranos hinchas de mi junior no tenemos como pagarle tantos momentos gloriosos que nos hicieron pasar en el viejo romelio martinez.Me alegra saber de esta gloria del junior que esta bien alla en su argentina natal y que siempre nos recuerda gracias amigo.eres un idolo de esta hinchada.
 
enero 09, 2015
Votos: +0

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