Fútbol, música y cultura
Del hincha para el hincha
Escrito por Diego Florez Martes 21 de Julio de 2009 15:30
El mejor torneo de clubes del mundo es la UEFA Champions League, eso no lo discute nadie. Pero el torneo en donde se aprecian verdaderas batallas futbolísticas es en la Copa Libertadores de América. En la Champions todo se ve perfecto, hay mil cámaras, los hinchas están cómodamente sentados, ninguno de ellos se despeina, incluso parece que no sudan. En la Libertadores es al contrario, todo es algarabía, los equipos se la juegan toda a partir de octavos de final y no guardan casi nunca nada, dejan todo.
Por esa razón, al ver a Estudiantes de la Plata coronarse campeón de la Libertadores, el admirador del fútbol no puede sentir algo distinto de un sentimiento de justicia que impera alrededor del flamante campeón.
El equipo liderado por el héroe de guerra Juan Sebastián Verón parece sacado de una máquina del tiempo que llegó del pasado. Centrales clásicos, armarios que revientan todo lo que les huela a peligro; volantes que se juegan las piernas en mitad de cancha; laterales que salen sólo cuando ven una autopista; un arquero clásico, ágil, seguro y poco figura; un delantero goleador, que mete goles con todo el cuerpo, que pelea, que no luce hábil, pero que cuando el defensa se pone a hacer esa reflexión es porque está sacando el balón del arco; una estrellita verdaderamente hábil, que puede desesperar tanto a lo rivales como a sus hinchas con esa endiablada gambeta; y un veteranazo cuyo rostro amoratado es prueba más que suficiente de que a él hay que pegarle duro para tratar de frenarlo.
Estudiantes es un justo campeón que mete miedo. El equipo que se le ponga al frente tiene que partir de la premisa de que todos los jugadores rivales le van a pelear todos los balones que disputen en cualquier parte de la cancha en cualquier minuto del partido. Nadie escatima piernas, para correr o para ponerlas en donde toque. Entregaron todo y se ganaron el título, así da gusto ver a un campeón, porque como reza la consabida frase futbolera: las finales no se juegan, se ganan.

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... Se agradece la columna y la forma en que usted a descrito algo de lo que no es fácil hablar: la mística en el fútbol. |
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